Опубліковано 5 серпня 2023 о 13:39
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"Думи мої, думи мої..." Т. Шевченка іспанською мовою

Pensamientos, pensamientos

Míos... ¡Penas me traéis!...

¿Por qué en renglones sombríos

Os grabáis sobre el papel?

¿Por qué el viento huracanado

No os aventó por la estepa

Y en sueños, como a hijos propios,

Por qué no os ahogó la pena?...

Hijos sois de la desdicha,

Nacisteis para el escarnio

Y lágrimas de dolor

Profusamente os bañaron.

¿Por qué motivo en el mar

No os ahogaron las lágrimas

O en el campo os esparcieron?

Nadie entonces se burlara

De esta congoja que siente

Mi corazón, no inquiriera

Por qué maldigo mi suerte,

Por qué este mundo aborrezco,

Ni tan seguro diría

Que “nada tiene remedio”.

Flores, hijos míos, ¿por qué

Os crié y amé yo tanto?

¿Otro corazón existe

Que con vosotros acaso

Llorara cual lloró el mío?

Quizás en algún rincón

Lloren unos bellos ojos

Castaños por mi dolor.

Y, leyéndome, quizás

Un corazón juvenil

Se conmueva de pesar.

Sólo una lágrima pido

De algún par de ojos castaños

Que comprenda mi suplicio.

Ya no haré más peticiones,

Y seré, no lo dudéis,

El señor de los señores...

Pensamientos míos, ¡sólo

La desgracia me traéis!...

Por unos ojos castaños

Y por unas cejas negras

Latía mi corazón

Y desechaba la pena.

Con rapidez se vertía

Como puro manantial,

Hablando de oscura noche

Y de un verde cerezal,

Hablando de las caricias

De una moza pura y bella,

De los túmulos alzados

En las inmensas estepas

De Ucrania, la tierra madre...

No, mi corazón no quiere Cantar en tierras extrañas.

Ni en un bosque, entre la nieve,

Convocar un día a consejo *

Tropas cosacas, reunirlas

Con sus mazas y banderas,

Sus estandartes e insignias.

De la ancha y jovial Ucrania

Las almas cosacas vuelen

Por las estepas sin fin.

Hoy, ruge que ruge el Dniéper

Ancho como el mismo mar

Y tal que en tiempos de antaño

Rugía la libertad.

El agua ruge en los rápidos,

Rugen estepas y túmulos;

Fundaron sus libertades

Aquí los cosacos, rudos.

Caracolearon ellas

A sus anchas, y sembrado

El patrio suelo quedó

De liajes y de tártaros,

Para luego descansar.

Entretanto, en plena estepa

Ucraniana, se alzó un túmulo.

Lo vela un águila negra

Incansable, noche y día.

Los bardos, los pobres ciegos,

Le cantan. Lo que ocurrió

Le cuentan, cantando, al pueblo.

Ellos cantan y yo lloro,

Sólo lloro, por mi Ucrania.

¡No quiero pensar en penas!

¡Ni sé encontrar las palabras!

Todo aquél que con los ojos

Del alma mire a la gente,

Dirá que un infierno es

El mundo que en torno tiene.

Y el otro...

No me darán

La dicha de que carezco

Mis añoranzas. Mis males

Los esconderé en mi pecho.

Dentro de mi corazón

Meteré la cruel serpiente*

Que no la vean reir

Mis enemigos de siempre.

Alto, como grazna el cuervo,

Que mi pensamiento grazne.

Quiero que mi corazón

Llore sin cesar y cante

Igual que un ruiseñor, mas

Que cante en voz muy bajita,

No vaya a oirlo la gente

Para que nadie al oirlo

Se burle de mi desdicha.

Mis lágrimas no enjuguéis,

Que rieguen ajenas tierras

Hasta que, por fin, cubiertos

De arena extraña se vean

Mis ojos. ¿Qué hacer? Recuerdos

No ahuyentan al dolor.

A quien a los huérfanos envidia,

Bien que lo castiga Dios.

Pensamientos, pensamientos

Míos... ¡Flores, hijos míos!

Os crié y cuidé; decidme,

Por piedad, ¿dónde podría

Dejaros? A Ucrania id,

Id allá, huérfanos míos,

A nuestra Ucrania, pues yo

He de morir aquí mismo.

En Ucrania habéis de hallar

Las palabras cariñosas,

El corazón que os comprenda,

La verdad, quizá la gloria.

Ucrania, madre entrañable,

Da cobijo en tu regazo,

Como a criaturas tuyas,

A mis hijos insensatos.

El viento habla con el soto,

Con el fresno rubio,

Flota un bote sólo, lento

Por el gran Danubio.

Lleno está el bote de agua,

Nadie pone empeño

De pararlo, detenerlo,

Está muerto el dueño.

Flota al mar azul el bote,

Juega el mar sin veda...

Juguetearon bien las olas

Ni astillas quedan.

Al igual que este bote

Un dolor espera

Y al huérfano en la vida

En la tierra ajena.

Jugará con él la gente

Igual 'a las olas;

Quedarán después mirando

Como llora el triste

Y al buscar al huerfanito,

Nadie lo ha visto.

Переклад Антоніо Гавіна

Думи мої, думи мої,

Лихо мені з вами!

Нащо стали на папері

Сумними рядами?..

Чом вас вітер не розвіяв

В степу, як пилину?

Чом вас лихо не приспало,

Як свою дитину?..

Бо вас лихо на світ на сміх породило,

Поливали сльози... Чом не затопили,

Не винесли в море, не розмили в полі?

Не питали б люди, що в мене болить,

Не питали б, за що проклинаю долю,

Чого нужу світом? «Нічого робить», —

Не сказали б на сміх...

Квіти мої, діти!

Нащо вас кохав я, нащо доглядав?

Чи заплаче серце одно на всім світі,

Як я з вами плакав?.. Може, і вгадав...

Може, найдеться дівоче

Серце, карі очі,

Що заплачуть на сі думи —

Я більше не хочу...

Одну сльозу з очей карих —

І... пан над панами!..

Думи мої, думи мої!

Лихо мені з вами!

За карії оченята,

За чорнії брови

Серце рвалося, сміялось,

Виливало мову,

Виливало, як уміло,

За темнії ночі,

За вишневий сад зелений,

За ласки дівочі...

За степи та за могили,

Що на Україні,

Серце мліло, не хотіло

Співать на чужині...

Не хотілось в снігу, в лісі,

Козацьку громаду

З булавами, з бунчугами

Збирать на пораду...

Нехай душі козацькії

В Украйні витають —

Там широко, там весело

Од краю до краю...

Як та воля, що минулась,

Дніпр широкий — море,

Степ і степ, ревуть пороги,

І могили — гори.

Там родилась, гарцювала

Козацькая воля;

Там шляхтою, татарами

Засівала поле,

Засівала трупом поле,

Поки не остило...

Лягла спочить... А тим часом

Виросла могила,

А над нею орел чорний

Сторожем літає,

І про неї добрим людям

Кобзарі співають,

Все співають, як діялось,

Сліпі небораки,

Бо дотепні... А я... А я

Тілько вмію плакать,

Тілько сльози за Украйну...

А слова — немає...

А за лихо... Та цур йому!

Хто його не знає!..

А надто той, що дивиться

На людей душою —

Пекло йому на сім світі,

А на тім...

Журбою

Не накличу собі долі,

Коли так не маю.

Нехай злидні живуть три дні —

Я їх заховаю,

Заховаю змію люту

Коло свого серця,

Щоб вороги не бачили,

Як лихо сміється...

Нехай думка, як той ворон,

Літає та кряче,

А серденько соловейком

Щебече та плаче

Нишком — люди не побачуть,

То й не засміються...

Не втирайте ж мої сльози,

Нехай собі ллються,

Чуже поле поливають

Щодня і щоночі,

Поки, поки... не засиплють

Чужим піском очі...

Отаке-то... А що робить?

Журба не поможе.

Хто ж сироті завидує —

Карай того, Боже!

Думи мої, думи мої,

Квіти мої, діти!

Виростав вас, доглядав вас —

Де ж мені вас діти?..

В Україну ідіть, діти!

В нашу Україну,

Попідтинню, сиротами,

А я тут загину.

Там найдете щире серце

І слово ласкаве,

Там найдете щиру правду,

А ще, може, й славу...

Привітай же, моя ненько!

Моя Україно!

Моїх діток нерозумних,

Як свою дитину.

Шевченко T. Г. Вибрані поезії. / Перекл. з укр. Упоряд. В. Харитонов. Передм. В. Шубравського.— К .: Дніпро, 1986.— 191 с.